domingo, 22 de octubre de 2017

📝 Mis post-it literarios... en los que está bien sentir cosas

¡Hola, peculiares😃
¿Qué tal va el fin de semana? Yo tengo ganas de reflexionar un poquito este domingo. Además, aprovecho para publicar una entrada de una de las secciones que más me gustan, así que… vamos a allá.

📌 Mis post-it literarios es una sección creada para compartir algunas citas de los libros que he leído, bien sea porque me parezca una bonita reflexión, me resulte divertida, la considere romántica… En definitiva, una pequeña anotación de una frase literaria.

¿Conocéis la historia de Las ventajas de ser un marginado de Stephen Chbosky? (Si me leéis desde Hispanoamérica os sonará más por el título de Las ventajas de ser invisible). Leí este libro hace ya un tiempo y lo cierto es que me hizo meditar. No es una novela con mucha acción o con un argumento muy definido; se trata de un libro con un formato de narración curioso, compuesto a base de cartas escritas por el protagonista en las que relata su día a día. A mí me resultó interesante el punto de vista de Charlie, es un personaje peculiar.

Tengo que recalcar que no me ha resultado fácil elegir una frase. Me apetecía hablaros de esta obra, pero tiene bastantes escenas que invitan a pensar, por lo que me ha llevado mi tiempo elegir una. Quién sabe, quizás esta novela vuelva a aparecer en próximas entradas… En esta ocasión he decidido seleccionar un fragmento ideal para tenerlo en cuenta en los momentos en lo que no os encontráis con demasiado ánimo. A ver, peculiares, es importante saber que no hay que comparar. Cada persona tiene sus propios problemas y sus propios motivos de preocupación; las situaciones no son equiparables unas con otras y no afectan a todos por igual ni de la misma manera. ¿No creéis?

Creo que si alguna vez tengo hijos y están disgustados, no les diré que la gente se muere de hambre en China ni nada parecido porque no cambiaría el hecho de que estén disgustados. E incluso si otra persona lo tiene mucho peor, eso realmente no cambia el hecho de que tú tienes lo que tienes. Bueno y malo. Como lo que mi hermana me dijo cuando yo llevaba ya una temporada en el hospital. Dijo que estaba muy preocupada por ir a la universidad, y en comparación con lo que yo estaba pasando, se sentía muy tonta. Pero no sé por qué se iba a sentir tonta. Yo también estaría preocupado. Y en serio, no creo que yo lo tenga mejor ni peor que ella. No sé. Es diferente. Quizá sea bueno poner las cosas en perspectiva, pero, a veces, creo que la única perspectiva es estar allí de verdad. Como dijo Sam. Porque está bien sentir cosas. Y ser tú mismo al respecto.

Sin ir más lejos, esta es la segunda versión que escribo de este post. La entrada original se borró porque se me apagó el portátil sin previo aviso y no se guardó automáticamente. ¿Me ha dado rabia? Sí. ¿Hay cosas peores en el mundo que perder un documento en el ordenador? ¡Pues claro! Pero eso no cambia el hecho de que me haya irritado. Así que recordad: todos tenemos nuestras ‘cosas’ y hay que verlas en perspectiva.

Por cierto… si os ha gustado la frase y no habéis leído el libro, os animo a hacerlo. Pero si tenéis otras lecturas pendientes y no podéis hacerle un hueco, os recomiendo ver la película. Es muy fiel a la obra original e incluso hay determinados aspectos que se entienden de forma más clara en el filme. Además… está protagonizada por Emma Watson. Eso siempre es un punto a favor (si habéis visto Animales Fantásticos y dónde encontrarlos y el personaje de Credence os ha resultado siniestro, os aseguro que en esta peli este actor os resultará encantador).

Nada que añadir. A reflexionar un poquito, peculiares. Feliz día y felices lecturas 😉