miércoles, 8 de noviembre de 2017

#Cultureando: Cazadores... ¡de libros! 📚

¡Hola, peculiares! 😉 

Hoy aprovecho para hablaros de una iniciativa que descubrí hace ya un tiempo y me resulta fascinante. 

Decía Emily Dickinson que “para viajar lejos no hay mejor nave que un libro”. Pues bien, hoy en día, gran cantidad de personas llevan a la práctica esta reflexión y se sumergen en un viaje a través de las páginas de una novela. Teniendo en mente esta fascinante aventura que supone comenzar una historia, los hay quienes no se conforman con hacer vagar a su mente a través de interesantes relatos y deciden… ¡hacer que sea el propio libro el que viaje! No, no bromeo. Si tienes curiosidad por saber cómo, sigue leyendo…

Más allá del metafórico viaje literario que experimenta quien lee, son muchos los que buscan intensificar esta experiencia lectora ‘abandonando’ ejemplares a su suerte con la intención de invitar a los demás a leerlos. Así, en España ya existen diversos grupos de lectores que, de una manera muy peculiar, se animan a compartir sus libros con quienes tienen esta misma afición. Desde hace ya un tiempo, Castilla-La Mancha también se ha sumado a esta iniciativa, siendo Cuenca el lugar donde actualmente se está desarrollando un proyecto así por medio del juego ‘Cazadores de libros’.  

El objetivo de esta iniciativa es transformar la provincia en “una biblioteca pública al aire libre”, como aseguran desde la web de la Biblioteca Pública de Cuenca. Pero… ¿por qué surge este plan? Hay que tener en cuenta que “la filosofía de este movimiento parte de la convicción de que cada libro no está pensado para leerse una sola vez, por una sola persona, sino muchas veces, por muchas personas diferentes”. Esta ingeniosa idea se crea con la intención de impulsar “el intercambio cultural” mediante un entretenido reto que pretende promover la lectura, así como la vida social; además, gracias a él, se puede ir conociendo la ciudad un poquito mejor.

🤔 Cómo se participa en ‘Cazadores de libros’ 
https://www.facebook.com/bpecuenca/Si bien es una idea un tanto singular, el funcionamiento del juego es simple. En primer lugar, todo aquel lector que quiera intervenir y buscar libros tiene que solicitar permiso para ser incluido en el grupo de Facebook “Cazadores de libros de Cuenca y provincia”.  Una vez dentro… ¡ya puede dar comienzo la búsqueda!
Aparte de ir a la caza de libros, todos los miembros pueden ocultar novelas en cualquier parte de la ciudad. ¿Las condiciones? Acompañar la obra de una nota explicativa, que el escondite no sea imposible de encontrar y que el ‘abandono’ del ejemplar sea notificado en el muro de Facebook mediante una foto de esa novela y otra de la zona donde permanece camuflada, ambas acompañadas con el comentario #LibroLiberado. Cualquier otro miembro que esté interesado en esa lectura debe ir a atraparla guiándose por las fotos orientativas que ha publicado su anterior propietario. 
El jugador que acepte el reto de buscar tiene que regirse por las imágenes y trasladarse a la zona del escondite. Allí, si ha sido el participante más rápido en llegar, le estará esperando la deseada novela. Para evitar que más gente se desplace a cazar el libro, esta persona tendrá que fotografiar el ejemplar y subirlo al muro de Facebook indicando su caza mediante el hashtag #LibroCazado, además de incluirlo en el álbum de “Libros cazados”. Cuando la lectura de ese libro haya concluido, el jugador tendrá que volver a liberarlo siguiendo el mismo procedimiento.

No hay duda de que este proyecto está despertando el interés de muchos conquenses. Ávidos lectores que, cargados de entusiasmo y de ganas de compartir novelas, se animan a aportar su granito de arena en este fantástico proyecto cultural. Basta con echarle un ojo a la cifra de participantes para comprobar que son ya más de 2.300 personas las que ya forman parte de este grupo.

Desde el Área de Actividades dela Biblioteca de Cuenca se trabaja a diario en la difusión y la mejora de esta iniciativa. Antonio Niño Herranz, precursor del proyecto en la provincia, afirma sentirse agradecido por la colaboración y destaca su “ilusión de construir entre todos una gran biblioteca al aire libre, disponible las 24 horas del día y los 7 días de la semana; una biblioteca nutrida a base de algunos libros que forman parte de nuestras bibliotecas personales o familiares”. Este lector tan entusiasta hace hincapié en la intención del proyecto de “compartir con otras personas a través de este juego de búsqueda y descubrimiento de la literatura en distintos parajes de Cuenca y de su provincia”. Un juego de búsqueda y descubrimiento, sí; pero lo más importante, como él dice, un juego con el “fin último de promover la lectura entre la población”.

😱 La cara más desagradable del juego 
Es evidente que ‘Cazadores de libros’ se ha convertido en un exitoso proyecto que va a seguir creciendo. Son muchas las ventajas y beneficios que aporta este juego; ahora bien, todo proyecto tiene sus luces… y sus sombras. ¿Qué es lo peor de este juego? Como suele pasar con toda iniciativa, no todo el mundo la respeta ni cumple las normas establecidas. 
“La experiencia es buena, aunque también desanima en un momento determinado porque, en ocasiones, a pesar de esconder bien el libro (supuestamente solo puede encontrarlo el que está en el grupo), los libros desaparecen” lamenta Marisa López, integrante del juego. La lectora recalca que el problema no es que la gente recoja los libros sin formar parte del club, sino que no avise en la plataforma de esta caza. “No habría problema si los notificaran y entraran a formar parte del grupo, pero cuando vas a revisar que todo vaya bien y ya no está, y nadie ha dicho nada… te da un poco de bajón”. 

📌 Una buena herramienta para la promoción de la lectura...

Más allá de las ventajas y los problemas que puede presentar el juego, lo que está claro es su eficaz labor para promover la lectura. No solo crece el número de jugadores, sino que también aumenta el territorio donde se lleva a la práctica el proyecto. Así, gracias al grupo de Facebook, la idea ha recorrido kilómetros de distancia y ha aterrizado en Andalucía.

Como puede verse, ‘Cazadores de libros’ se ha convertido en toda una herramienta de impulso de la lectura, tanto para lectores que quieran poner en marcha iniciativas similares en sus lugares de residencia como para escritores que busquen publicitar sus obras de una forma diferente, innovadora y original. Sea como fuere, este proyecto solo acaba de empezar. Se prevén todavía muchas buenas experiencias para todos los miembros en un juego en el que se participa sin más pretensiones que las de pasar un buen rato caminando en busca de libros y disfrutar la lectura. Y es que, como decía Miguel de Cervantes, “el que lee mucho y anda mucho, sabe mucho y ve mucho”. Es hora de ponerlo en práctica. 

¿Conocéis proyectos así? No dudéis en compartir iniciativas de este estilo. ¡Felices lecutras, peculiares! 😀