domingo, 26 de noviembre de 2017

Yo no reseño... ¡yo critico! 💬

¡Hola, peculiares! 😘
¿Qué tal va el día? Espero que terminéis la semana de una manera genial. Yo la finalizo haciendo unos “retoquitos” en el blog. ¿Por qué? Bien, tengo que comunicaros que la sección de reseñas desaparece de aquí. Sí, sí. Tal cual. ¿Por qué? Seguid leyendo…

Como soy una dramática de la vida, tenía que hacer una introducción llamativa para el post; pero realmente sería más correcto hablar de modificación que de desaparición. Así que, si os estáis preguntado si seguiré escribiendo mi punto de vista sobre libros, la respuesta es sí: seguiré opinando.

Hace unos días me di cuenta de que, desde que abrí la cuenta del blog, estoy confundida con respecto al término “reseñar”. El descubrimiento me dejó desconcertada, los que me seguís en Twitter lo comprobarías.  Curiosamente, mientras ojeaba mis apuntes del curso de Periodismo Cultural, descubrí que lo que hago en este rinconcito son críticas, no reseñas. Igual estáis un poco desorientados con los conceptos (¡yo lo estaba!), así que os muestro la diferencia.

📙 Crítica: «Pieza subjetiva y valorativa».
📙 Reseña: «Pieza que nos habla de manera sintética con un estilo informativo». 
Se dice que la crítica es una pieza de autor (va firmada) mientras que la reseña es una pieza de oficio (muchas veces ni siquiera va firmada).

No os voy a dejar toda la parrafada de mi temario, pero si tenemos en cuenta estas definiciones… ¡yo no reseño, yo critico! Ojo, cuando uso palabra “criticar” me refiero a valorar, no a quejarme (aunque también protesto de vez en cuando). Que sí, en la blogosfera estamos muy acostumbrados a hablar de reseñas; pero seamos sinceros: yo, objetividad, más bien poca. Sabéis que no soy neutral cuando hablo de una obra y, aunque no por eso mi opinión es deshonesta y menos válida, sí que está condicionada por mis gustos, mi estilo…

En definitiva, me gusta ofrecer mi punto de vista de los libros que leo (o de las series, películas o música que consuma, ¿quién sabe? Todo es ponerse) y, para hacer eso, tengo que valorar; no soy imparcial. A partir de ahora la Measure va a hablar con un poquito más de propiedad y conocimiento de causa. Ya que esto es un blog literario, habrá que tratar de ser lo más precisa y exacta posible con el lenguaje que empleo, ¿no? De ahora en adelante tendremos por aquí críticas (lo iré corrigiendo de mis anteriores posts).

Y hasta aquí el desvarío peculiar de la semana… No tenía pensado hacer una entrada comentando este asunto, pero lo he estado meditando y me parece un tema curioso. Aparte, siempre me gusta dar señales de vida por el blog cuando consigo sacar un hueco. Ah, y precisamente al hilo de este tema, el mes que viene habrá nuevas críticas. (¡Qué ganas de que acabe noviembre y todo el agobio que conlleva!) Felices lecturas, peculiares 😉