jueves, 22 de febrero de 2018

📝 Mis post-it literarios... de mirar el mismo mundo que tú

¡Hola, peculiares🐢

¿Qué tal lleváis la semana? Yo estoy impaciente por compartir con vosotros alguna de las citas del último libro que he leído (¡lo acabé ayer a las 2 de la madrugada!) Ando bastante constipada y lo cierto es que mi última lectura me ha ayudado a desconectar bastante de este resfriado tan odioso. A ver qué os parece la reflexión que he seleccionado…

📌 Mis post-it literarios es una sección creada para compartir algunas citas de los libros que he leído, bien sea porque me parezca una bonita reflexión, me resulte divertida, la considere romántica… En definitiva, una pequeña anotación de una frase literaria.

Si recordáis, hace meses inauguré esta sección con un pasaje de la novela Bajo la misma estrella, de John Green. Ahora vuelvo a hacer alusión a este conocido autor, pero en este caso lo hago para hablar de su obra más reciente: Mil veces hasta siempre. (¿Qué queréis que os diga? No me termina de convencer la traducción del título. Yo me quedo con Turtles all the way dawn). Me gustaría destacar que hacía bastante tiempo que un libro no me atrapaba tanto como lo ha hecho este (como ya comenté anoche en Twitter). Compré el ejemplar el pasado fin de semana en una escapada exprés y devoré la mitad de la historia en la estación de autobús mientras esperaba a que llegase mi hora de regreso.

El fragmento de hoy está extraído de uno de los capítulos iniciales de la novela: se trata de una reflexión de la protagonista, Aza, una joven con una personalidad de lo más compleja y peculiar. Me gustó mucho esta cita porque creo que recoge una verdad en la que no siempre reparamos, pero con la que me siento muy identificada. Yo también soy de las que considera que no es nada sencillo dar con personas que miran la vida con los mismos ojos que tú la miras… Pero ¿y lo bonito que es cuando encuentras a esa persona qué, eh?

Le habría dicho que recordaba que una vez, en el campamento, me había tumbado al lado de Davis al borde de un muelle, con las piernas colgando y la espalda sobre los ásperos tablones de madera, y que habíamos contemplado juntos el cielo sin nubes del verano. Le habría dicho que Davis y yo no hablábamos mucho, ni siquiera nos mirábamos mucho, pero no importaba, porque contemplábamos juntos el mismo cielo, y quizá eso es mucho más íntimo que el contacto visual. Cualquiera puede mirarte. Pero muy pocas veces encuentras a alguien que ve el mismo mundo que estás viendo tú.

¿Por qué he elegido esta cita? Veréis, es de las que más me han llamado la atención de Mil veces hasta siempre; además, ese pensamiento de Aza me define muy bien. Aunque, si os soy sincera, mi ejemplar cuenta con más de una veintena de marcadores naranajas repartidos por todos los capítulos. ¡He subrayado muchos pasajes en esta ocasión! Por algo será… 💜