miércoles, 30 de mayo de 2018

📝 Mis post-it literarios... de amores sempiternos


¡Hola, peculiares😘

¡Ay, que en nada se termina mayo! No sé a vosotros, pero a mí este año se me está pasando volando. Parpadeo y parece que tengo el verano a la vuelta de la esquina. Ejem… después de esta reflexión sobre la fugacidad del tiempo (parezco una señora mayor entablando una conversación en el ascensor), he decidido dedicar este último post del mes a una de esas citas literarias que me han marcado de alguna forma. De nuevo, es el turno de la poesía…

📌 Mis post-it literarios es una sección creada para compartir algunas citas de los libros que he leído, bien sea porque me parezca una bonita reflexión, me resulte divertida, la considere romántica… En definitiva, una pequeña anotación de una frase literaria.

Ya os he hablado en alguna ocasión de @smel_serendpia y su obra Una de cal y otra de ti (os invito a curiosear mi crítica en el blog). Aún no había tenido la oportunidad de hacerle un hueco a sus textos en esta sección, así que ya iba siendo hora… Soy de las que sigue sus pinceladas literarias de cerca (¿has visto su cuenta de Instagram?) y reconozco que en más de una ocasión ha dado en el clavo con sus reflexiones: la cotidianeidad de sus pensamientos me hace identificarme con las situaciones que describe. 

Me he tomado la libertad de extraer del libro el poema Sempiterno y compartirlo con vosotros porque considero que define de forma muy acertada el amor que profesan las mascotas. Quiero destacar especialmente la forma en la que expresa el deseo inicial de que toda persona tendría que tener la suerte de encontrar a alguien que los quisiese de forma tan incondicional. Obviamente, no de la misma forma que ama un animal, pero sí con esa misma “intensidad”. A ver qué os parece…

Ojalá te quieran con la misma intensidad con la que un perro recibe a su dueño al llegar a casa. Con el mismo brillo de ojos, con la misma felicidad, con las mismas ganas de ver que se moría por verte. 
Ojalá te quieran así, porque eso es amor. 
Amor dulce, puro, bueno, desinteresado,
intrínseco y sempiterno. 
Completamente sempiterno. 


¿Habéis experimentado la pureza de un amor así? Yo, que he vivido con animales la mayor parte de mi vida (de hecho, actualmente tengo tres perritos en casa), os aseguro que todo el afecto que les das… ellos te lo devuelven multiplicado. Son una combinación de pelo y ternura. Y sí, algo tan intenso no es fácil de encontrar en las personas. Así que si tenéis la fortuna de encontrarlo, cuidadlo bien.